sábado, 19 de abril de 2014

Campeón de pancracio y lucha reclutaba para el ejército romano

Dos luchadores de pankratio en skyphos, 500 a.C. Licencia Creative Commons.
Milenios atrás, los reclutadores militares intentaban captar a soldados potenciales en centros comerciales o de colocaban carteles, pero una ciudad romana adoptó un enfoque bastante diferente a la hora de reclutar soldados para el ejército del emperador.

Una inscripción recién traducida, que data aproximadamente de 1.800 años atrás, revela que Oinoanda, una ciudad romana en el suroeste de Turquía, se dirigió a un campeón de artes marciales mixtas para reclutar para el ejército romano y llevar a los nuevos soldados a una ciudad llamada Hierápolis, que se encuentra a cientos de kilómetros al este, en Siria.

Su nombre era Lucio Septimio Flaviano Flavillianus, campeón de lucha y pancracio, este último un arte marcial mixto sangriento y a veces mortal, en el cual los contendientes tenían que noquear al rival o someterlo a través de luxaciones o estrangulaciones.

Flavillianus resultó ser tan exitoso como reclutador militar que se decretó que se le hiciera "figura de culto en el grupo de héroes" después de su muerte, por lo que cada tribu de la ciudad debió de erigir estatuas en su honor. La inscripción, escrita en griego, fue grabada en la base de una estatua que se encuentra en el ágora de Oinoanda y habría sido construida por los habitantes de la ciudad. Descubierto por un equipo en el año 2002, no fue hasta ahora cuando los investigadores lo han traducido y publicado.

"Esta pieza que ha salido a la luz es muy inusual", dijo Nicholas Milner, un investigador del Instituto Británico en Ankara, que publicó la traducción en la edición más reciente de la revista de Estudios de Anatolia.

Milner explicó que en el Imperio Romano, este tipo de "heroisación" es muy raro.

Atleta Campeón

Inscripción en griego descubierta en 2002 en el ágora de Oinoanda.
La inscripción trata a Flavillianus como "atleta campeón", y, a partir de otras inscripciones que se encuentran en Oinoanda, los investigadores saben que los dos deportes en los que ganó campeonatos fue en lucha en Pankration.`

El pancracio era un deporte tan sangriento que tenía sólo dos reglas: sacar los ojos y morder. Aparte de estas restricciones, cualquier cosa valía. Filóstrato, un antiguo escritor que vivió alrededor del mismo tiempo que Flavillianus, escribió que los competidores de pankration son expertos en los diferentes tipos de estrangulación. "Se doblan los tobillos, retuercen los brazos, golpean y saltan sobre sus oponentes".

En el momento en que asumió funciones reclutando soldados Flavillianus habría sido un hombre maduro que había luchado y se impuso en muchos de estos concursos. Su padre incluso se jactó del éxito de su hijo en una inscripción en el propio mausoleo Flavillianus "quien después de haber entrenado en pankration ganó las coronas de las victorias en los juegos sagrados".

Esta experiencia como campeón, y la fama que vino con ella, habría ayudado a Flavillianus en su tarea. "Habría sido capaz de juzgar al personal adecuado para el ejército, y probablemente conocería a un montón de estos", dijo Milner. También "ser un atleta de alto rendimiento era una especie de estatus de celebridad en la época romana", dijo. "Una celebridad tendría mayor capacidad para conseguir apoyo y mayor número de voluntarios que alguien que no lo fuera". Es posible, sin embargo, que algunos de los soldados reclutados por este atleta, lo fueran en contra su voluntad.


Misterios del atleta

Flavillianus podría haber acompañado personalmente a sus reclutas a Hierápolis, pero más allá de eso, dijo Milner, los estudiosos saben si el campeón estuvo en el ejército romano.

Milner no sabe con seguridad por qué Flavillianus se convirtió en un reclutador del ejército, a pesar de que sugiere que fue motivado probablemente por el honor. Si él no hubiera hecho este trabajo, hubiese recaído en la comunidad en general (especialmente los que eran ricos).

"Esta era una sociedad que impulsada por la competencia por el honor, sobre todo entre los de mayor estatus de la ciudad", explicó Milner. "Ellos estaban compitiendo entre sí para eclipsarse unos a otros a los ojos de su comunidad local y también a los ojos de las autoridades romanas".

Paralelos en la Actualidad

Irónicamente, muchas de las cuestiones mencionadas en la inscripción son a las que nos enfrentamos hoy en día. Durante la última década, las artes marciales mixtas se ha convertido en un deporte popular en la cultura occidental, aunque con muchas más normas. Métodos de reclutamiento militar también son un tema candente hoy en día. Incluso el enemigo potencial de los reclutas de la antigua Roma habrían sido los persas, que se localizaban en el actual Irán, hoy considerada por algunos como un adversario potencial para los Estados Unidos y otras naciones.

Estos paralelismos entre el mundo antiguo y los tiempos modernos no pasan inadvertidos para Milner. Explicó que la civilización romana, con las amenazas externas a las que se enfrentó, tendió a ser bastante militarizada. La idea de utilizar un atleta célebre como un "punto de encuentro" para el reclutamiento es una idea que bien podría ser utilizado en la actualidad.

"Si nos enfrentamos a una situación similar nos encontramos que nosotros mismos podríamos responder de una manera bastante similar", dijo Milner. "De alguna manera, la gente del mundo antiguo no eran tan diferentes a nosotros y podemos vernos a nosotros mismos en ellos."


Traducción libre por Francisco J. Matías Bueno.

Fuente: livescience.

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